miércoles, 4 de febrero de 2009

te moriste.
con tus huesitos:
un sonajero.

2 comentarios:

Fluir dijo...

Memento, homo, quia pulvis eris et in pulvem reverteris

No he podido conocer más inmortalidad que la del pensamiento, ni cuestión más letal que la palabra o el acto parido en la razón, cambiar los huesos por un sonajero es otorgar vida, dar por descontado que es sonido que al viento será nota musical y así lo que a simple vista parece de la muerte, sostiene creación en la clara noción fundada en la palabra que no se pronuncia en este verso y que es la vida, facilitando la gran capacidad de transformar.

Martín Pucheta dijo...

me ' canta!!!